lunes, 24 de agosto de 2009

POEMAS

Por Flor Slucki

Documento 1

Estar sentadofrente al vacío blanco desde hace 10 minutos…
Manos entre la cabeza, labio inferior mordido, y un suspiro en forma de ufa.

Documento1 Documento1 Documento1 Documento1 Documento1 Documento1

La pantalla te miragozando de estar en blanco.

La pantalla te sonríeen sorna.

La pantalla te reprende
Tic tac, tic, tac.

La pantalla te repite

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EL ÍDOLO DEL PUEBLO


La música, el uso de internet y la investigación como medios para llegar a conocer a uno de los artistas más relevantes de la historia argentina: Atahualpa Yupanqui.

Un sábado escuchamos en el espacio de Baldoza Floja la canción “El arriero”, de Atahualpa Yupanqui, interpretada por Divididos. Entonces nos propusimos investigar sobre el autor del tema.
A principio de año mis abuelos me regalaron un libro con entrevistas publicadas en el diario Clarín. En este libro aparecen personalidades como Julio Cortázar, Gabriel García Márquez, Woody Allen, María Elena Walsh, entre otras célebres personalidades nacionales y extranjeras. Entre ellas, Atahualpa Yupanqui.
Yo conozco su nombre a través de mi papá, admirador de cantautores y cantantes populares como Horacio Guaraní, Armando Tejada Gómez, y por supuesto, Atahualpa.
En los encuentros de la revista también estuvimos hablando sobre la búsqueda de material en Internet y que hoy en día muchos jóvenes buscamos información pedida por profesores en la web. Así que uní las dos cosas y, además de leer el libro, me puse a buscar información suya en Wikipedia y en otras páginas.
El verdadero nombre de Atahualpa era Héctor Roberto Chavero. Nació en 31 de enero de 1908 en el paraje Campo de la Cruz, pero fue registrado en el pueblo de Pergamino, a 30 kilómetros de allí. Yupanqui no pudo llegar a terminar sus estudios, pero aprendió a tocar la guitarra con el maestro Bautista Almirón, quien lo acompañó durante toda su vida artística y profesional. Realizó varias giras por gran parte del territorio argentino y Europa. En 1950, cuando se estaba quedando sin dinero, conoció a una señora famosa, Edith Piaff, perteneciente al movimiento surrealista de París. Esta señora le organizó a Yupanqui cuatro conciertos en el Teatro Ateneo y fue allí cuando conocieron a este artista argentino en Francia.
Entre sus canciones más conocidas se encuentran “El arriero”, “El alazán”, “Los hermanos”, “Caminito del Indio” y “Cerros colorados”.
En fin, Atahualpa Yupanqui fue una persona solidaria, honesta, un cantante popular de los mejores, un argentino.

Damián Domnicz

CRÓNICAS DE CANCHA

De la tradición apasionada a una reflexión
sobre la época.

Para mí, que tengo 13 años, el fútbol y más aún ir a la cancha, son las cosas que más me gustan. Lo prefiero más que a cualquier cosa. Cuando mi viejo me propone ir a la cancha, al principio siento un gran nerviosismo y a la vez una gran satisfacción por ir a ver al club de mis amores, Arsenal.
Arsenal es un club muy chico, del barrio de Sarandí, que está en la primera división del fútbol argentino. Yo me hice hincha porque mi abuelo tenía una fábrica por el barrio y mi viejo iba muy seguido a la cancha de Arsenal porque quedaba a unas pocas cuadras. Entonces cuando nací él me hizo de Arse. A la cancha voy con banderas, camisetas, y muchas otras cosas más.
Cuando subimos al auto con mi viejo ponemos la radio y nos vamos informando sobre otros resultados. Por cábala siempre hacemos el mismo camino. Cuanto más nos acercamos a la cancha más nervioso me pongo.
A veces llevamos a un amigo de mi papá que también es hincha de Arsenal. Estacionamos el auto en el estacionamiento del club y siempre está la misma persona para cuidarlo.
Sacamos las entradas (a veces no porque somos socios) y antes de entrar a la cancha compramos unos maníes en un puestito de la calle que vende un viejo.
Cuando entro a la cancha siento unos cosquilleos en la panza que no puedo describir. Generalmente, Arsenal no es un equipo de llevar mucha gente a su estadio porque, como había dicho antes, no es muy conocido.
Cuando salen los equipos siento el doble de nervios que tenía en el auto, pero también mucha alegría de poder verlos jugar. Durante el transcurso del partido, me cuenta mi papá, que según el resultado es como tengo la cara: si Arsenal va ganando la sonrisa es de oreja a oreja, pero si va perdiendo tengo muy mala cara.
Después del partido, con mi papá y con su amigo conversamos sobre cómo jugó el equipo y muchas otras cosas más que me interesan. Entonces llevamos al amigo de mi papá a su casa y al bajar del auto hace un grito que es habitual cuando vamos a la cancha: “Vamos el arse”, y con mi papá nos reímos. Después vamos a mi casa y comemos algo.
Todo esto que yo les cuento es lo que me pasa con el fútbol y más aún, con Arsenal. Lo que yo pienso es que hoy el fútbol es unos de las pocas cosas que les permiten a las personas tener sentimientos sobre algo. En un mundo en donde se vive vertiginosamente, en donde parar y disfrutar es un lujo que cada vez menos personas pueden darse, en donde la gente piensa más en sí mismo que en forma colectiva, el fútbol te une desde el sentimiento y la pasión con los otros, aún siendo desconocidos. En la cancha somos todos iguales, no hay ricos ni pobres, sino personas que se unen por el deseo de alentar a su equipo para que gane. Por todo esto me parece que hay que cuidar al fútbol argentino y no llevarlo hacia un lugar que no pertenece.


Santiago Menu

NO ES LO QUE SE DICE


Sobre cómo nos muestran a los adolescentes en los medios de comunicación.

La tele, los diarios, la radio, las revistas y las publicidades dan a la sociedad una imagen errada de la juventud actual. Todo o la gran mayoría de lo que se escucha acerca de los adolescentes tiene que ver con un estereotipo de descontrol que no siempre es la realidad. Cuando uno busca noticias que tengan que ver con los adolescentes escucha siempre que se mueren por alcoholizarse, drogarse o por violencia física. Nunca cosas relacionadas con su interés en la educación, sus inquietudes con respecto a lo laboral, lo artístico o lo político, donde los adolescentes también somos partícipes. Las noticias muestran la peor parte de la juventud y hacen que parezca una característica propia de esta época, cuando no lo es, porque siempre existieron estos problemas. Esto, en lugar de generar conciencia en la sociedad, hace que se encasille a los adolescentes como casos perdidos, sin posibilidad de mejorar.
Si vamos a un panorama general, los medios de comunicación manipulan la información para sus propios fines lucrativos, cualquiera sea el tema que presentan. Como todos sabemos, los medios de comunicación masiva están manejados por empresas que buscan el beneficio económico, manipulando la realidad y dando a conocer los hechos dentro de un marco reducido de expresión. Minimizan la realidad en algunos casos y en otros los explotan al máximo.
También, aunque uno no se de cuenta, la sociedad hace una religión de los medios, colocándolos en el lugar de la verdad. No se confundan.

Karina Alaniz